La industria de Huelva ya tiene su Estrategia


El Pacto por la Industria suscrito el pasado lunes entre la Junta, sindicatos y empresarios debe suponer un espaldarazo al sector que aporta inversiones y empleo en la provincia.

El pasado lunes, una firma entre la presidenta de la Junta, el presidente de la CEA y los secretarios generales de los dos sindicatos mayoritarios, rubricaba el Pacto andaluz por la industria, un documento que pone por escrito 52 medidas que tienen como objetivo elevar la participación del sector en el Valor Añadido Bruto de la comunidad autónoma de un 12,5% hasta el 18% que representa la media española en el horizonte de 2020, para lo que se han movilizado 8.000 millones de euros de instrumentos financieros e incentivos.

La Estrategia Industrial de Andalucía 2020 recoge en su redacción varias referencias a Huelva como uno de los polos principales, junto con el Campo de Gibraltar, de la industria andaluza; entre ambas concentran “en torno al 52% de la producción manufacturera. Esta elevada proporción se debe fundamentalmente a la localización en ellos de un conjunto de empresas de gran dimensión principalmente dedicadas al refino de petróleo y gas, a la química y la metalurgia que generan un importante tejido industrial en su entorno”.

La Junta reconoce a Huelva el papel de motor industrial junto al Campo de Gibraltar

Así, se destaca el papel especial que se registran en las concentraciones territoriales”, entre las que destacan la de la capital onubense, donde “la producción manufacturera de las empresas integradas en la Asociación de Industrias Químicas, Básicas y Energéticas de Huelva fue en 2015 de 10.056 millones de euros (en realidad se dan las cifras de 2013, que ascendieron a 11.985), fundamentalmente de refino de petróleo y gas con 8,237 millones, rama a la que le siguen en importancia la química básica y la metalurgia con 1.609 y 1.542 millones respectivamente. El 76% de las materias primas consumidas por las empresas de este espacio industrial proceden de otros países y un 27% de la producción se destina a la exportación, por lo que su nivel de internacionalización es inferior al de las grandes empresas industriales del Campo de Gibraltar”. En cualquier caso, una de las conclusiones del análisis subraya “la alta capacidad productiva de las empresas del Polo Químico de Huelva”, del que también sobresalen “las empresas de más de 250 trabajadores que han desarrollado una labor importante de derrame de actividad económica en sus entornos”.

Es en el epígrafe de las infraestructuras donde Huelva puede salir ganando con la ejecución de este plan. Se trata de la “puesta en valor de los puertos comerciales” entre los que se incluye al de Huelva “como uno de los que contribuye ala configuración del sistema industrial andaluz”.

Es en este contexto, conocido en la provincia, donde la provincia presenta su candidatura a constituirse en uno de los principales actores a tener en cuenta. Esto vendrá de la mano, no tanto de la disponibilidad de inversiones directas, sino porque por primera vez se pone a la industria en el lugar que siempre ha pretendido ocupar, lo que se denomina “un entorno institucional amigable”. Cuando se presentaron los principales objetivos de la Estrategia, Miguel Palacios, quien entonces presidía la Aiqbe, señalaba a Huelva Información que el papel del documento “no es el de promotor, ni siquiera de financiador industrial, sino el de crear un entorno regulatorio atractivo, para la inversión industrial, orientando adecuadamente los medios ya existentes”.

El máximo representante del Ejecutivo autonómico en la provincia, Francisco Romero, reconocía que “el Plan aprobado por la Junta de Andalucía es fundamental a la hora de proporcionar, como lo ha hecho hasta ahora, empleo de calidad en Huelva, así como fortalecer a un sector económico muy importante, que genera inversiones y riqueza”. Romero señaló que “la aportación del documento y sus iniciativas es trascendental y debe movilizar nuestra estrategia en la provincia de Huelva, donde la industria es sinónimo de crecimiento”.

Los beneficios de las infraestructuras, especialmente las ferroviarias como alternativa, deberán suponer un efecto catalizador en otra de las debilidades de la industria provincial, como es la excesiva dependencia exterior. En el apartado de la innovación se aportarán fondos que ayudarán a incrementar una productividad que la sitúa en cabeza de Andalucía en unas empresas cuyas inversiones, sólo el año 2015 en la provincia, alcanzaron una cifra superior a los 150 millones de euros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *